Paraguay es un equipo que sostiene su estructura en base a un juego muy realista.
Ante todo hay que recordar que Paraguay viene teniendo formaciones con mucha personalidad desde hace 15 años. Esto quiere decir que su presente está avalado por un muy buen rendimiento del pasado.
También se puede decir que este equipo de Martino todavía no está en el nivel de aquel del '98, en el que había jugadores que hicieron grandes campañas en los equipos extranjeros en los que jugaban. Recordemos a Chilavert, continuando por los Arce, Ayala, Gamarra, Acuña, etcétera, y terminando en Saturnino Cardozo, su goleador.
Nunca podremos decir dónde podría haber llegado ese equipo de no haberse encontrado en el Mundial 1998 con la selección de Francia, dado que los integrantes de aquel conjunto paraguayo estaban en su mejor momento.
Si nos preguntamos por las características del futbol paraguayo, la respuesta es que son fríos, fuertes, eficaces y con poco lugar para la fantasía, lo que le entrega un estilo con mucho realismo. Jamás dejan nada guardado físicamente para mañana.
Eso no quiere decir que cuando tienen la posibilidad de hacer un buen futbol no lo intenten, siempre a base de toques cortos y con mucha movilidad. Muchas veces terminan jugando muy bien, solamente que ellos saben, por sus cualidades, que eso no es lo primordial en el momento de buscar la victoria.
Este equipo que viaja hacia la clasificación del Mundial 2010 y se encuentra primero en las eliminatorias, le ganó en casa a Brasil y empató en Buenos Aires contra Argentina, dejando claro que a los adversarios más difíciles le jugó de igual a igual, algo muy importante con vistas al futuro.
Hay ex jugadores que, cuando son técnicos, se los inclina hacia tal sistema de juego, muchas veces vinculado al estilo de entrenadores que tuvieron en el pasado y que pudieron influir en su actual carrera.
En el caso de Martino, algunos lo quieren ubicar cerca del estilo Bielsa, que es agresivo, ofensivo, rápido y de mucho por afuera. Pero está claro que Paraguay no tiene ese estilo ofensivo ni cuando juega en su país, tanto por sistema como por actitud.
Tácticamente se mueve en un 4-4-2 clásico, tratando de sacar los laterales siempre y cuando encuentren espacio y no sean ahogados por los dos carrileros que tienen 20 ó 30 metros más adelante. Llegado ese caso serían los volantes mismos quienes tratarían de desbordar, para terminar adentro la mayoría de las veces, con pases a su goleador Cabañas.
De visitante se para en una posicion de contragolpe, donde rara vez trata de presionar muy arriba, achicando los espacios hacia atrás sin preocuparse mucho por la estética en el momento de defender, cuestión en la que son maestros.
Cuando su mediocampo puede jugar lo hace con pases cortos, mucho movimiento de los cuatro volantes y acompañan solamente dos a sus puntas. Así están siempre bien parados cuando se pierde el balon o el adversario anuló el ataque.
El medio siempre tiene que pasar o terminar en el último de los solitarios (Cabañas), que tal vez si no está solo, puede estar acompañado por el otro punta. Como prueba tenemos el gol del sábado (para mí pateó al arco), en el cual su compañero más cercano estaba a 20 metros.
Como equipo lo mas importante que tiene Paraguay es que sabe muy bien que si no juega de esa manera tiene menos posibilidades de ganar. Y a pesar de jugar contra Colombia, que en 9 partidos solamente anotó 4 goles, siguió jugando como lo tenía previsto. Es decir, de contragolpe, aunque pensando que en Colombia había ganado las cuatro veces anteriores por Eliminatorias, y ese dato podía darle una cierta tranquilidad.
Seguro que aprovecha que Argentina y Brasil tuvieron un pasaje de ayuno futbolístico, en el que alternaron resultados negativos y positivos, pero eso no les saca todo el merecimiento de estar hoy por hoy primeros en las Eliminatorias.
Si Paraguay está en el mismo nivel que ellos es difícil decirlo por las experiencias de las copas America y Mundiales, en los cuales les cuesta mucho llegar a los cuartos de final. Se encuentra en la misma situación que México, cuyo fútbol progresó, pero encontró su techo en los octavos de final.
La meta de Paraguay tendría que ser la de pasar ese nivel y empezar desde ahora, teniendo la clasificación tan cerca, a cambiar un poco su estilo contragolpista de visitante, tratando de jugar afuera como en casa.
Depende de ellos más que de sus adversarios.
Tal vez si sus jugadores, convencidos y liberados, tuvieran ese espíritu orgulloso y conquistador que suelen tener los hombres y mujeres cuando salen de su país a enfrentar el mundo, seguro que lo lograrían.
No es aún la camada de '98 pero pueden cumplir en los resultados lo que esa generación tan buena no llegó a cristalizar. Tienen una buena oportunidad de quedar en la historia del futbol paraguayo.
Felicidades.
Carlos Bianchi
Fuente: espndeportes.com
También se puede decir que este equipo de Martino todavía no está en el nivel de aquel del '98, en el que había jugadores que hicieron grandes campañas en los equipos extranjeros en los que jugaban. Recordemos a Chilavert, continuando por los Arce, Ayala, Gamarra, Acuña, etcétera, y terminando en Saturnino Cardozo, su goleador.
Nunca podremos decir dónde podría haber llegado ese equipo de no haberse encontrado en el Mundial 1998 con la selección de Francia, dado que los integrantes de aquel conjunto paraguayo estaban en su mejor momento.
Si nos preguntamos por las características del futbol paraguayo, la respuesta es que son fríos, fuertes, eficaces y con poco lugar para la fantasía, lo que le entrega un estilo con mucho realismo. Jamás dejan nada guardado físicamente para mañana.
Eso no quiere decir que cuando tienen la posibilidad de hacer un buen futbol no lo intenten, siempre a base de toques cortos y con mucha movilidad. Muchas veces terminan jugando muy bien, solamente que ellos saben, por sus cualidades, que eso no es lo primordial en el momento de buscar la victoria.
Este equipo que viaja hacia la clasificación del Mundial 2010 y se encuentra primero en las eliminatorias, le ganó en casa a Brasil y empató en Buenos Aires contra Argentina, dejando claro que a los adversarios más difíciles le jugó de igual a igual, algo muy importante con vistas al futuro.
Hay ex jugadores que, cuando son técnicos, se los inclina hacia tal sistema de juego, muchas veces vinculado al estilo de entrenadores que tuvieron en el pasado y que pudieron influir en su actual carrera.
En el caso de Martino, algunos lo quieren ubicar cerca del estilo Bielsa, que es agresivo, ofensivo, rápido y de mucho por afuera. Pero está claro que Paraguay no tiene ese estilo ofensivo ni cuando juega en su país, tanto por sistema como por actitud.
Tácticamente se mueve en un 4-4-2 clásico, tratando de sacar los laterales siempre y cuando encuentren espacio y no sean ahogados por los dos carrileros que tienen 20 ó 30 metros más adelante. Llegado ese caso serían los volantes mismos quienes tratarían de desbordar, para terminar adentro la mayoría de las veces, con pases a su goleador Cabañas.
De visitante se para en una posicion de contragolpe, donde rara vez trata de presionar muy arriba, achicando los espacios hacia atrás sin preocuparse mucho por la estética en el momento de defender, cuestión en la que son maestros.
Cuando su mediocampo puede jugar lo hace con pases cortos, mucho movimiento de los cuatro volantes y acompañan solamente dos a sus puntas. Así están siempre bien parados cuando se pierde el balon o el adversario anuló el ataque.
El medio siempre tiene que pasar o terminar en el último de los solitarios (Cabañas), que tal vez si no está solo, puede estar acompañado por el otro punta. Como prueba tenemos el gol del sábado (para mí pateó al arco), en el cual su compañero más cercano estaba a 20 metros.
Como equipo lo mas importante que tiene Paraguay es que sabe muy bien que si no juega de esa manera tiene menos posibilidades de ganar. Y a pesar de jugar contra Colombia, que en 9 partidos solamente anotó 4 goles, siguió jugando como lo tenía previsto. Es decir, de contragolpe, aunque pensando que en Colombia había ganado las cuatro veces anteriores por Eliminatorias, y ese dato podía darle una cierta tranquilidad.
Seguro que aprovecha que Argentina y Brasil tuvieron un pasaje de ayuno futbolístico, en el que alternaron resultados negativos y positivos, pero eso no les saca todo el merecimiento de estar hoy por hoy primeros en las Eliminatorias.
Si Paraguay está en el mismo nivel que ellos es difícil decirlo por las experiencias de las copas America y Mundiales, en los cuales les cuesta mucho llegar a los cuartos de final. Se encuentra en la misma situación que México, cuyo fútbol progresó, pero encontró su techo en los octavos de final.
La meta de Paraguay tendría que ser la de pasar ese nivel y empezar desde ahora, teniendo la clasificación tan cerca, a cambiar un poco su estilo contragolpista de visitante, tratando de jugar afuera como en casa.
Depende de ellos más que de sus adversarios.
Tal vez si sus jugadores, convencidos y liberados, tuvieran ese espíritu orgulloso y conquistador que suelen tener los hombres y mujeres cuando salen de su país a enfrentar el mundo, seguro que lo lograrían.
No es aún la camada de '98 pero pueden cumplir en los resultados lo que esa generación tan buena no llegó a cristalizar. Tienen una buena oportunidad de quedar en la historia del futbol paraguayo.
Felicidades.
Carlos Bianchi
Fuente: espndeportes.com

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